miércoles, 28 de enero de 2009

A bordo del Telefónica azul

A puntito de llegar están los chicos del Telefónica Azul, de momento y a menos de 200 millas están primeros pero desafortunadamente los "Blackies" no han tenido tanta suerte y en breve sabremos qué pasará con el "Telefónica negro", que con una grieta en el casco habrá que ver cómo se puede arreglar el tema...

Menuda etapa entre Singapur y China, con 7 barcos en la línea de salida y todos menos 2 con daños fastidiados... 3 están en tierra ya (Negro, Ericsson 3 y Delta Lloyd) mientras que Green Dragon sigue con el barco muy fastidiado y el Puma otro tanto...

Ahí va un video del Telefónica azul, grabado por el gran Gabri Olivo (qué bien lo estás haciendo Armani!!!). El tema: en tres palabras, cuéntanos cómo te sientes...

Venga!!! Dadle al PLAY!!!!!! 


miércoles, 14 de enero de 2009

De egocentrismos va la cosa hoy...

Hola de nuevo! El otro día fue la entrega de premios de la tercera etapa, que ganó el "Telefónica azul". Se celebró aquí en la isla de Sentosa en un sitio muy agradable. Fue una cena en la que se entregaron los premios y se pusieron videos y fotos de la regata.

Hoy María me pasó estas fotos que nos hizo a los de mi mesa. Estábamos los jefes de prensa de Telefónica, Ericsson (el Sr. Daniel Ferrando), de Delta Lloyd, del Green Dragon y gente de comunicación de Volvo, Bea Pastor y Helena de la Gándara...

Pero como la cosa va hoy de egocentrismos, publico las fotos en las que salgo yo... Que en realidad fueron las que me pasó la Muiña...

Ale, cuando tenga más tiempo y ganas os cuentos más cosas, que aquí son casi las 23.30 y tengo mucho sueño hoy...

Boas noites, e deica mañá!



domingo, 11 de enero de 2009

Cosas que se ven en Singapur



Pero qué es eso? Chinitas bailando flamenco en Singapur? Están locos estos chinitos...

jueves, 8 de enero de 2009

La historia desde el principio...

Aquí estamos de nuevo... Buceando en mis archivos encontré este montaje de fotos que hice cuando la base del equipo estaba en Alicante.

Son fotos de incluso antes de que llegasen los barcos a Alicante pero espero que disfrutéis viéndolo...

¿A qué esperáis para darle al "play"?

martes, 6 de enero de 2009

Desde Singapur, con amor!!!!

Aquí andamos de nuevo... Lo sé, no me matéis... La sorpresa de pasar las Navidades en casa me dejó traspuesta e hizo que me olvidase del blog...

A todos aquellos que maté del susto cuando me vieron... Os quiero!!!

Y a los otros que no les dije que estaba en casa y no pude ver... Lo siento!!! 

Y a aquellos que se acaban de enterar por el blog y no llamé... Pues qué os voy a decir... Ya sabéis cómo soy con eso de llamar... Aunque no lo haga, os aseguro que no significa que no piense en vosotros, los que me conocen lo saben, o que no me acuerde simplemente que muchas veces me cuesta decir las cosas, y me lo guardo, me lo guardo....

Bueno, me dejo de historias para no dormir...

Pues sí. A pesar de que estaba más que concienciada de que pasaría mis primeras Navidades, Fin de Año y demás fiestas de "jalar" fuera de casa, el día 23 me fui a la noche al aeropuerto de Changi (el tercero más grande del mundo) y me cogí un vuelo de 13 horas que me llevó a París. Desde ahí tuve el primer contacto con mi casa. Nadie, nadie, nadie en España sabía que volví a casa (yo me enteré dos días antes, tampoco es mucha antelación que digamos...). Llamá a Berto (mi hermano) y le pregunté qué tal estaba y qué iba a hacer por la tarde.

- "Vou pintar a dorna", me dice.
- "Pois vaite a Vigo, recollésme no aeroporto e pola tarde axúdoche eu a pintar", contesté.

El pobre Berto yo creo que se quedó de piedra o más bien que no entendía nada. Pero como es muy buen hermano, enseguida dijo que sí y guardó el secreto hasta el final. Dos horas en Charles de Gaulle de espera y para Vigooooooooooo! Se abrió la puerta de Peinador y apareció para Berto, Helena como salida de la puerta de lluvia de estrellas, con chanclas (co frío que fasía) y con un vestid hindú para que se notase que venía de muuuuuuuuy lejosssssssss!.

Así que ahí estuve, en Vilanova de Arousa (de Galicia, a mucho orgullo y hasta la muerte!!!!), la mayor del tiempo en casa disfrutando de mi sobrina Antía y del pedazo de padres, herman@s, cuñad@s y sobrina que tengo! Sin olvidarme de mis niñas Elvi, Nati y Lucía y de mis compañeros de andanzas (hasta la muerte también) AnaU y Monteri-tu-ri-tu-ri...

Muchos más que no cito, pero no por ello menos importantes. Al contrario... ¿pero hace falta que recuerde de nuevo cómo soy con esto de decir las cosas...?

Pero como todo, siempre hay un principio y un final; así que aquí estoy de nuevo en SINGAPUR. A 28ºC, en chanclas y de nuevo "dándole a la tecla", como dice el capo Alejandro Varela.

Aquí estamos viviendo en un hotel (Rasa Sentosa Resort) que está muy bien aunque no dé mucho tiempo a disfrutarlo. La base del equipo está en una parte del puerto (este puerto es inmenso, nunca había visto tantos contenedores en mi vida) llamada Pasir Panjang. Lo malo: a unos 8 km del hotel y a unos 8 km de dónde está el race village (que es dónde está la sala de prensa).

Vista desde la planta de mi habitación. Estoy en el piso 11!! Todo lo que véis al fondo, son cargueros/mercantes fondeados...



Los barcos amarrados en Marina One 15, del estilo de Porto Cervo (Cerdeña). El Club poco tiene que envidiarle...



El Telefónica negro, en el puerto donde está la base Pasir Panjang, antes de que se echase al agua. Como podéis ver en la foto estaba diluviando... Muy típico de aquí: 30º, sol y de repente aparece una nube negra y empieza a caer el chaparrón del siglo.



Pepe, Jono y Dudu (la última incorporación del equipo de tierra y del que la La Niña y la Santa María estamos encantadas de tener aquí aunque no coincidamos mucho)



Los barquitas en Marina One 15, chovendo...


Un concierto de un grupo en directo en un garito de Point River, centro de antros en los que es imposible no pasárselo bien viendo a estos especímenes... Están locos estos chinitos!!


Yo haciendo el tonto mientras esperábamos un taxi. Ésta es la entrada del Club... Hace calor, pero llevaba el jersey porque en cuanto te subes al taxi el aire acondicionado los tienes a -5ºC, por eso estamos todos medio con gripe...


El culito de la Muiña -izqda.- y el culito de Charlie -dcha-. Mira que tardó el taxi en llegar, que nos aburríamos ¡eh!...


No sólo me enseñaron sus pedazo traseras, o qué pensábais...


En la neumática del equipo, Tomás al mando, Jaime mirando y la Muiña haciendo lo suyo: sacar fotos!


Una vista un poco más amplia del Race Village. A la dcha. los barcos (el Puma, concretamente), a la izquierda algunas de las carpas. Detrás de esa grande blanca está la sala de prensa que es donde ahora mi equipo y yo tenemos el campamento base


El Telefónica azul, antes de echarlo al agua. Mirad al fondo la cantidad de grúas que se ven...


Esto es River Point, el sitio que os decía antes. A la derecha del puente hay multitud de restaurantes y a la izquierda garitos y garitos y más garitos... No es la leche la foto, pero la manía que tiene esta gente de iluminar todo con colorines por la noche me hace gracia, chico!


Y para fastidiar un poco, que cuando quiero soy (dispensando) "jodona", una vez más lo que se ve desde mi planta del hotel... 

Ale, y con esto y un bizcocho... En España son las 18:17 del día de Reyes, pero aquí  no ha sido festivo y es las 1:30 de la madrugada... 

A ver si hoy consigo dormir más, que esta cabeza es traicionera...

Por cierto (y que Telefónica no se entere de que digo esto): animaos a instalar el skype aquellos que no lo tengáis y así charlamos cuando queramos y de gratis... (buscadme por helenapaz, pero dejad una pista de quién sois, si no no os aceptaré que a veces la gente se aburre mucho y da el coñazo...)

Un Bico, petonet, beset, muxu, kiss, bacio, baiser, beijo, puss, beso... Y no se me ocurren más idiomas...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Y se marchó, y a su barco le llamaron "Libertad"....

Pues sí, se fueron... Y con ellos, todas las almas errantes que forman parte de este maravilloso grupo humano detrás...

Disfrutad de este popurri de imágenes de la India, cortesía de la gran María Muiña...

El escenario principal del Race Village, donde se hizo la inauguración y la ceremonia de entrega de premios

Lovro, el cocinero del equipo, en el mercado comprando comidita para amansar a las fieras

Los tripus del Telefónica azul recogiendo su trofeo como subcampeones de la etapa entre Sudáfrica e India. Gabri -arriba, segundo por la dcha.- ganó además el premio al mejor tripulante de comunicación de la etapa de toda la flota. Él es que el que se encarga de hacer las fotos a bordo, videos, audios y la verdad es que estamos muy contentos con él... ¡No os imagináis el salto que pegué en la butaca cuando dijeron su nombre!



Tecnología y tradición, dos enfoques en una misma imagen


Bonito espectáculo en el Race Village, y los rastros que fueron dejando no os digo nada...


Aquí el colega con su peazo pipa salvaguardando no sé muy bien qué, pero la metralleta que no falte que acojona... Al fondo el Telefónica azul con un cartel agradeciendo a la ciudad de Cochin su hospitalidad. ("Gracias Kochi. Thanks Kochi, por si no lo pillaban en español...)


Despedida al Telefónica negro. El que me encuentre en la foto tiene premio....


Mis chicos del Telefónica negro diciendo adiós a la India y vestidos con el tradicional "lunghi", una especie de pareo que llevan los hombres de Cochin


Xabi y Patán yendo hacia el barco con la multitud al fondo...


domingo, 14 de diciembre de 2008

Time goes fast my dear...

Parece mentira que en dos días nos vayamos ya… Si uno pierde la percepción del tiempo estando en un sitio fijo y siguiendo más o menos una rutina, imaginaos cuál es el sentido del tiempo cuando uno está yendo de un país a otro totalmente diferente y en el que cada segundo es un continuo aprendizaje. Porque cuando parece que ya empiezas a controlar los lugares, cómo funcionan y cómo se organizan tienes que hacer de nuevo la maleta y la historia se repite: una vez más, hay que volver a empezar.

El otro día, hablando con mis chicas por el Skype –Lucía, Elvi y Nati- caí en la cuenta de que la Navidad está a la vuelta de la esquina, y de que ahí debe hacer muuuuucho frío porque las tres tenían la carita muy blanca y nosotras aquí sudando literalmente la gota gorda… Eso de que se acerque la Navidad y haga calor no me entra en la cabeza. Buen ejemplo de ello es que al lado del hotel hay un edificio lleno de lucecitas de colores por los árboles y demás y yo pensaba “Mira tú qué bonito, como adornan los jardines por esto de la Volvo”. Hasta que se lo comenté a alguien y me dice “¿Helena, no será más bien que es porque es Navidad?” Ooooopppsss, pozi…

Buscando siempre temas sobre los que escribir, fuentes de información, organizando agendas, atendiendo entrevistas y coordinando una Armada Española que tiene que sacar material a diario que tenga el suficiente interés como para que sea publicable, lleva su tiempo… La verdad es que la Muiña está haciendo un gran trabajo, al igual que Eli (que la pobre ahora va siempre acompañada de sus mejores amigas: las muletas)… Aunque para mí, debido a mi extremo perfeccionismo a la hora de trabajar y a pesar de que las cosas estén saliendo bien (eso es lo que me dicen), siempre me parece que se puede hacer mejor… Esto, yo creo, es herencia de familia… No basta con que sea bueno, tiene que ser perfecto.

Es difícil sacar tiempo para todo, pero el fin de semana pasado llegó nuestro momento. Los tripus tenían libre de jueves a martes así que nosotras, como era puente en España (el de esta nuestra Constitución), decidimos que necesitábamos también un desconecte, así que nos hicimos un viajecito (David, “Ñeti” y Miguelito -tripus del Telefónica negro- y la Muiña y servidora) hacia el interior del estado de Kerala, que de costa y mar ya estamos servidos, sob
re todo los chicos.

Alquilamos una furgoneta con un conductor muy majo llamado Shine (aquí lo de que conduzcan los extranjeros es un peligro, por lo caótico del tráfico) –gracias María por las gestiones- y nos fuimos de viernes a domingo a ver estos mundos de Dios/Shiva/Alá…

Punto de partida: Hotel Trident, viernes 5 de diciembre. Hora: 7:00. Destino: Cataratas de Athirampalli. Las primeras horas de viaje se llevaron bien, con paradas para estirar las piernas (aunque al ir en fregoneta íbamos bastante cómodos) e incluso en una plantación de árboles del que se saca el látex, muy común en la zona en la que estábamos. Paramos en una cuneta para adentrarnos en un bosque y ver cómo se hace eso de “recolectar” látex. Justo cuando estábamos curioseando, llegaron en una moto estilo Parramón el dueño de los árboles y su hijo que muy amablemente nos enseñaron/explicaron (con la ayuda de Shine, que nos iba traduciendo) el proceso...

Luego ya enfilamos hacia unas preciosas cataratas en las que estaban filmando una peli, y en las que nos costaba mucho avanzar porque todo el mundo se quería sacar fotos con nosotros y nos preguntaban cómo nos llamábamos y de dónde éramos.


De izda. a dcha. Mike, Ñeti y la menda

Los 5 magníficos y la catarata detrás

Shine nos explicó que como aquí habían comenzado las vacaciones había mucha gente de excursión, gente de los pueblos del interior que posiblemente no estaba muy acostumbrada a ver tres pedazo de hombres como David, Ñeti y Miguelito –porque son ghrandes como unha porca- y por encima tan rubios y de ojos claros ni a nosotras…

Os podéis imaginar la que se montó cuando nos fuimos hacia un lado del río a bañarnos… Entre los tres maromos –uno con un bañador rosa de flores, otro con un fardahuevos negro y otro que parece sacado de un catálogo de Ralph Lauren- y una rubia y una morena en bikini (aquí las mujeres se bañan vestidas y de la mano). 

Aquí estamos los 5 dándonos el baño del siglo: Miguelito arriba, David a la izq., al frente Ñeti y  María a la dcha.

Nos miraban medio como expectantes y un tanto sorprendidos, pero en ningún momento nos sentimos incómodos. Nos hicimos fotos a hartar con la gente y el baño, después de una caminata bajo un sol de justicia a 30º C, sentó como un litro de agua fresca, nada más despertarse, el domingo del Albariño…

Paramos a comer en un local de carretera un arroz con pollo que picaba a dolor (como no puede ser de otra manera en este país) y pusimos rumbo a Munnar, zona de inmensas plantaciones de té. Impresionante.

A más de 2.000 metros de altura, por la noche nos cagábamos de frío (con perdón) porque no estábamos ya acostumbrados, así que nos fuimos a una tienducha a comprar unos jerseycillos… Muiña y yo apañamos pero sobre todo David, como es tan grande y aquí los hombres son tan pequeños, no encontraba nada que le fuese bien así que al final se acabó comprando una especie de mantón que le hizo un servicio muy bueno, según dijo él.

El sábado por la mañana, a las 8:30, ya estábamos de nuevo en marcha para explorar las plantaciones en primera persona. Primero subimos a lo alto de un monte, un parque natural en el que hay unas flores que nacen ¡¡¡cada 12 años!!!. Shine nos explicó que mucha gente visita la zona en la época en que florecen porque es algo excepcional, es como cuando florecen los cerezos en el valle de Jerte, pero multiplicado por 12…

Mike en medio de las plantaciones de té, mirad que verde más bonito...

Desde arriba del monte pudimos, boquiabiertos, admirar el paisaje. Las plantaciones de té están por todas partes, en montes muy empinados, y es increíble ver cómo recolectan las hojas y cómo es el proceso de fabricación, y la cantidad de tés diferentes que pueden hacer… Estuvimos también en una fábrica y me acordé muchísimo de nuestro “Ambitito” y de mi padre, porque sé lo que disfrutan mirando maquinarias, sistemas de producción, engranajes y esas cosas…

Recolectoras de hojas de té. Iban descalzas, recogían las hojas con una especie de tijeras con un saquito y las metían en sacos más grandes que luego un camión pasaba a recoger

De ahí, hicimos una parada en el mercado del pueblo. Muy interesante. No os voy a explicar exactamente como era porque traería cola, pero para que os hagáis una idea, había un puesto de pescado en el que casi no pude ver el pescado de la cantidad de moscas que lo cubría… Y los pollos, tú vas dices “quiero este”, te lo pesan, les dices si estás de acuerdo o no, y si te parece bien ¡hala, tajadita al cuello y pa casa!

Pronto pusimos rumbo a Thekkadi, siguiente parada, en donde nos esperaba una sesión de masaje, desde la cabeza a los pies, de una horita. Perfecto después de un día muy intenso…


La Muiña y yo con nuestras masajeadoras. Después del masaje nos metieron ahí como pollos a punto de degollar y a sudar!!!

Y llegó el domingo. Tempranito, a las 7:00 ya estábamos preparados para hacer una ruta de trekking por un parque natural en el que había todo tipo de animales salvajes… Nada más llegar nos dieron como unos calcetines hasta las rodillas y yo:

- ¿Pero para qué es esto? Yo paso…
- Pues para las sanguijuelas…


Así que me callé y en 30 segundos los tenía puestos y bien amarraditos… Vimos jabalíes, monos, tropecientos mil tipos de pájaros, cabras y afortunadamente, sólo las huellas de tigre… Porque si llegamos a encontrarnos con uno se me afloja el vientre cagando leches, nunca mejor dicho…


Llevábamos un guía con nosotros que al final de la ruta nos dijo que habíamos hecho el trayecto más largo y en sólo tres horas… De ahí nos fuimos a dar un desayuno-homenaje con huevos y panceta y en seguida, a ver elefantes…

Mirad que yo no estaba muy entusiasmada con el tema de los bichejos estos, pero tengo que reconocer que me dejaron impresionada… Y no sólo por esto… Jejeje…

Sin comentarios... Esto parese o río de Currás...
Ya pronto habría que poner rumbo a Cochin de nuevo, pero antes una última parada. En un jardín de especias de un profesor local que era amigo de Shine. Me sabe mal decir esto, pero lo que más me impresionó de todo fueron los pelos de las orejas del tío. Ni cardamon, ni vainilla, ni canela, ni leches… ¡Sus pelos de las orejas! Es que aquello no daba para hacer una trenza, sino cuatro!!!!! Este no debía tener hijos que le cortasen los pelitos de las orejas de vez en cuando… (Ay, ay, ay… No puedo seguir hablando de esto que, como va de pelos la cosa, se me ponen los pelos de punta…)


Aquí no se aprecia mucho, porque no quería herir vuestro ojos pero si os fijáis en la orejita lo que veis es una sombrita negra...

Y ya camino de Cochin, que aquí 30 km significa una hora y cuarto de coche… Hicimos antes de llegar una pit-stop en casa de Shine que nos presentó a su mujer y nos enseñó su casa. Su mujer, que no hablaba inglés, nada más llegar nos sacó, como no, el album de fotos de la boda... Impresionante el shari que llevaba. Le dijimos “very beautiful” y en seguida abrió el armario y ¡tachán: el shari!

Así que en menos de nada, me vi yo con el shari puesto luego de que también lo probase la Muiña.

Sin duda, un viaje intenso y muy divertido. Con muchas risas y que nos ayudó a conocer mucho de este país y esta gente…

Bueno, por hoxe compañeiros, creo que xa cumprín. Son aquí, ahora mismo, las 2:24 de la mañana. En estos momentos me quedan menos de 48 horas en la India… Singapur me espera…

¡Boas noites e deica mañá!

domingo, 7 de diciembre de 2008

20 días en India, dan para mucho...

Oooops! Lo sé. Hace mucho que no escribo pero ya sabéis, cosas de directo... Intentaré que no me queden muchas cosas en el tintero, pero tras 20 días en India (Dios mio! Ya 20 días!) muchas son las anécdotas que tenemos.

Los primeros días en India fueron un poco caos... El choque cultural es importante, el jet lag del viaje ni os cuento... Estuvimos un par de días hechas polvo y la verdad es que yo sigo teniendo el sueño un poco a la virulé... Aquí vivo en un hotel que está muy bien la verdad: tenemos piscina, wifi (que va más lento que el caballo del malo), la comida es buena... En la entrada, no me preguntéis por qué, tenemos a un tío que nos abre la puerta cada vez que entramos o salimos y parece sacado de "Indiana Jones y el templo maldito"...

Véis por qué?? Aquí con el chanito: Juanillo, el novio de la Muiña que estuvo con nosotras hasta el día 30...


En realidad, este hotel es un poco como estar en una burbujita porque si no es que los trabajadores son de color oscuro y tienen ese mostacho tan característico (la mayoría de los hombres llevann bigote, como en España en los 70 que iban con sus mostachitos tan contentos), no nos enteraríamos casi de que estamos en India... ¡Ah, sí! Pero en cuanto uno pone un pie fuera............... ¡Tachán! Bienvenidos al caos!!!


El primer choque: EL TRÁFICO!! Aquí la famosa frase de "a este el carné de conducir le tocó 
en la tómbola" no sirve, porque ni eso chico, ni tocándote en una tómbola el cristo que se puede montar en España es como el que hay aquí... Conducen como los ingleses, por el lado contrario a nosotros, pero es que no se trata de eso, sino que directamente conducen por el lado de la carretera que mejor le cuadre en cada momento... Pobre iluso el que importó lo de pintar las líneas en el asfalto... El Race Village lo tenemos a unos 15 minutos andando aunque muchas veces lo que hacemos es coger un "Tuc-tuc", que es básicamente una vespino del año de la pera con un toldito y un asiento detrás en que pueden ir, pues los que se vayan metiendo... Cuesta muy poquito (20 rupias del hotel al race village, que vienen siendo unos 40 céntimos)

Aquí a la izquierda, podéis ver un tuc-tuc y a derecha Eli y yo montadas en uno...

Pues nada, que las primeras semanas fueron un tanto dessesperantes, currando en el hotel hasta las mil porque la conexión no nos funcionaba... Y la primera visita a la marina donde está el race village, las bases y todo el tinglado montado... Se nos cayó literalmente el alma a los pies porque no había prácticamente nada listo. Parecía que había caído una bomba y estaba todo patas arriba pero debo admitir que, no sé cómo, el trabajo que han hecho en estas dos semanas ha sido increíble...

En lo que va de tiempo aquí ya hice visitas al hospital un par de veces (madres que leéis el blog, no os preocupéis, todo está bajo control). La primera porque al segundo días de estar aquí ya me acribillaron los bichos y el pie izquierdo se me puso como el de Maruja la de tía Benita (os da familia seghuro que xa entenden). Picaba más que la comida de aquí, rojo, ardiendo, y ya cuando me empezaron a salir como ampollas de agua el resto de la Armada española me dijo: ¡Helenita: el médico! Y allá nos vamos al hospital de Pearl Harbour (porque parece sacado de la peli) para ver qué narices tenía yo en el pie para que se me hinchase tanto... 

Algunas enfermeras agolpadas en la puerta de la sala en la que me metieron

Fue entrar por la puerta y ya nos recibieron taitantos indi@s, muy majos ellos. Había una expectación en las gradas que no os imagináis, todos allí alrededor a mirar para mi pie, repito: como el de Maruja la de tía Benita, y venga a mirarnos y a reirse...)

Aquí el médico, las enfermeras con su gorrito, y que me decís de la cortina del box...


Ups, que me acabo de dar cuenta que en breve se me termina la conexión así que voy a dejar el blog por hoy. Disculpad la falta de orden alc ontar las cosas pero es q ya se me cierran los ojos...

Una última foto, de los maniquís en los escaparates... No podía dejar de ponerla. Ni en la de Miguelito en Cambados, tenían estos maniquíes... ¡Qué miedito!!!!

Y por último decir a Dani y María que al regalo de Reyes del año pasado, le estoy sacando mucho partido..

Ale, bicos e mañá continúo, que aí é festivo e aquí o resto temos que traballar para levantar o país...

viernes, 28 de noviembre de 2008

Vivita, coleando y achicharrándome!!!

Hi there! No tengo mucho tiempo para escribir ahora que me quedan 10 minutos de internet aquí en el hotel.

Simplemente que sepáis todos que aquí estamos estupendamente. Un poco asustados cuando nos enteramos de la noticia del ataque terrorista a hoteles de turistas en Bombay, pero aquí la vigilancia policial se ha vuelto extrema y vemos a polis con la metralleta por todas partes en la zona del puerto...

Bueno, ahora no tengo más tiempo pero os pongo unas fotillos que me ha pasado la Muiña para que veáis cómo son los preparativos para la llegada (esto no está listo a tiempo ni aunque vengan todos los chinos del mundo a trabajar aquí...). En fin, paciencia...

Seguid al loro que en breve vuelvooooooooooo!

Aquí asfaltando la calle, a mano...

O montando carpas como las del circo de Ángel Cristo. Y como hace tanto calor, pues claro, con aire acondicionado para las partes humanas más sensibles...

Y entre desplazar un ladrillo y otro, una siestecilla no viene mal...

Eso sí, que no se diga que India no es un país colorido... Viva el buen rollo y el amarillo periquito!!!




lunes, 24 de noviembre de 2008

El ataque de los babuinos...

¿Recordáis que antes de irme de Sudáfrica os comentaba que había algo muy gordo, digno de contar y con documentación gráfica que os relataría? Chicos, chicas, preparaos porque... ¡ese momento ha llegado! LA NIÑA, LA PINTA Y LA SANTA MARÍA, EN EL PLANETA DE LOS BABUINOS...

Todo se remonta a una tarde de lunes, la tarde antes de abandonar el continente africano para poner rumbo a la especiada India. La Pinta (Eli), de copiloto en  nuestro Nissan Almera alquilado de gasolina, la Sta. Mª (Muiña) de piloto por el carril de la derecha, la Niña (aquí, una servidora) en el asiento de atrás admirando el paisaje. Destino: Cabo de Buena Esperanza.

La carretera, pegada a la costa, entre montañas. Muy cerca de su lado: el mar golpeándose contra las rocas. 

En plena carretera, de repente: una manada de monos (qué feos que son, leches!). Hembras con sus monitos en brazos colgados... Y como no, la amante de los bichos (la Muiña) suelta la frase que el resto esperábamos, "¡monos, ay qué monos, míralos!, y reacciona como esperábamos...

A una velocidad que Carlos Sainz a su lado parecería el caballo del malo, frena el coche, tira del freno de mano y ni corta ni perezosa sale con su cámara a hacer fotos y ver a los monitos... Pero qué monitos.... BABUINOS!!! Eli y yo nos quedamos prudentemente en el coche, que uno nunca sabe qué bichos son ni cómo pueden reaccionar, así que a verlos desde la barrera... Y mientras la Muiña "Ay, que monos!" Pues sí, son monos, ya lo veo (pensaba yo, menos romántica que una lechuga...)

Entonces apareció EL HOMBRE. Ese macho latino de la manada que cuida a todas las hembras... Yo veía, desde el asiento de atrás que venía hacia el coche y lo primero que hice fue poner el seguro a la puerta, pero de atrás... La de delante no me dio tiempo. Así que el tío, todo un gentleman, le echó la mano al tirador y abrió la puerta como cualquiera de nosotros haríamos.




Bueno, bueno... Yo cagadita atrás, salí por patas por la puerta del otro lado. Mientras Eli por el teléfono hablando con una sudafrica que para enterderles su inglés hay que ir al libro. La pobre, estaba atrapada en el asiento de adelante porque el coche estaba pegado a un matorral y no podía abrir la puerta, pero eso sí, no colgaba el teléfono. En esto, el babuino, decide que lo de adelante no le mola, y se va al asiento de atrás...



Estaba controlando a ver qué tenía Eli entre manos. Mientras, la catalana aguantando el tipo como podía. Gira la cabeza y ve unos pedazo de dientes que te mueres y es entonces cuando siente el aliento del bicho en su cara...



Sin embargo, una foto es una foto. Y siempre hay que poner la pose y la sonrisa perfecta. Aunque tengas un babuino a 1 centímetro buscando una comida que no tienes, a no ser que el mono quiera una deliciosa ternera catalana, del Prat para ser más exactos...



Yo fuera, gritando que no sabía ni qué hacer para sacar al mono. Y la Muiña venga a sacar fotos... Ay, qué bien... Me cagó en tó, nosotros con la Eli a punto de ver la luz al final del pasillo, al borde de la muerte, y la otra sacando fotos!!!! (Tengo que reconocer que poco más podía hacer, y que ahora nos han venido de perlas las fotos para reirnos un rato, pero en el momento...)

Eli al ton de "Sacármelo de aquí!!!". En la carretera, más coches de curiosos que paraban, pero no bajaba ni Dios ¡claro! (menos las españolitas de turno...). Yo, en mi esquinita del coche mirando para el resto de los monos por si se les daba por venir, y sin saber muy bien qué hacer...

Entonces, el macho de la manada decidió coger el bolso de la Muiña y salir del coche pitando.
- "¡Mi bolsoooooooooooo!!!", exclama la Sta. Mª
- ¿Qué tienes en él?, pregunto para saber hasta qué punto nos podíamos meter en el coche a toda leche y pirarnos o había que intentar recuperarlo...
- La cartera con todo...
- Me cago el tal, ¡hay que recuperarlo! -pensé para mis adentros

Pero la Muiña no paraba de hacer fotos... 

Total, que ahí estaba el babuino, en una piedrecita. Abrió la cremallera del bolso y miró a ver qué había dentro. Cero comida. 




Menos mal, que unos de los coches de espectadores que teníamos, lanzó una manzana a la carretera. Fue entonces cuando el macho soltó el bolso, María lo cogió y yo grité "Al coche cagando leches!!!".

Nos estuvimos riendo tooooooooodaaaaaaa la tarde, toooooooooooooooda la noche y tooooooooooooooodo el día siguiente. Y escribir esto me ha llevado más tiempo de lo que debería, de lo que me he reído recordándolo...

En fin, una batallita más de esta guerra. Hay muchas más batallitas de India, pero esas las dejaré para días venideros...

Me despido ya con mi tributo a Pemán: ¡Boas noites e deicá mañá!